La Cofradía del Silencio abre su Casa de Hermandad en la que ya expone un legado de siglos

Una gran urna preside el espacio central de la casa y custodia túnicas de mucha antigüedad como la del Cristo. /Paula Díaz.
Una gran urna preside el espacio central de la casa y custodia túnicas de mucha antigüedad como la del Cristo. / Paula Díaz.

Ocupa la planta superior de un ala de la Casa de la Iglesia y conforma un espacio abierto en el que destacan dos fotografías de gran formato de sus imágenes y distintas vitrinas en las que se exponen enseres de gran valor y antigüedad como la túnica original del Cristo

Paula Díaz
PAULA DÍAZ

La Antigua y Pontificia Cofradía de Jesús Orando en el Huerto y Nuestra Señora del Rosario, cuya existencia se remonta al siglo XVI, según atestiguan los libros parroquiales, inauguró anoche su Casa de Hermandad, haciendo partícipe al resto de cofradías y hermandades de Jerez de los Caballeros de un momento extraordinario para incorporar a su Historia y a la de la propia Semana Santa Jerezana, de Interés Turístico Nacional. Mantos, túnicas y otros enseres representativos del legado de siglos que conserva esta Cofradía del Silencio, como se la conoce popularmente, se exponen en dicha Casa, ubicada en la planta superior de un ala de la Casa de la Iglesia, justo enfrente de la Puerta del Perdón de la Iglesia de San Miguel Arcángel desde la cual realiza su salida penitencial cada Martes Santo.

Miembros de la junta de gobierno de la Cofradía del Silencio en su Casa de Hermandad.Paula Díaz.
Miembros de la junta de gobierno de la Cofradía del Silencio en su Casa de Hermandad.Paula Díaz.

Fruto de ocho años de esfuerzo, empeño y trabajo, según puso de relieve en el mencionado acto el Hermano Mayor de la Cofradía del Silencio, Antonio de Salezán, la citada Casa de Hermandad muestra la vida de una de Cofradía asentada sobre profundos valores: la austeridad, la religiosidad y la transmisión de estas señas de padres a hijos, pilares que han marcado su evolución en torno a la fe y la vivencia que representa la noche del Martes Santo con absoluto recogimiento, la Oración de Jesús en Huerto. Tras agradecer la presencia de autoridades, de los Hermanos y Hermanas Mayores del resto de cofradías y hermandades, de los hermanos y hermanas del Silencio y en general de todos los asistentes, de Salezán tuvo palabras de reconocimiento para todas las personas de la Cofradía del Silencio que hoy ya no están, pero que «se sacrificaron mucho», dijo, e hicieron posible el camino hasta este tiempo presente, y también para todas aquellas que hoy forman parte de la misma.

El párroco de la ciudad, Antonio María Rejano, bendijo esta Casa de Hermandad, expresando el deseo de que sea un espacio donde «sentir la cooperación y el esfuerzo común para llevar la fe a buen puerto». En el mismo acto, también intervino el presidente de la Junta de Cofradías, Francisco Gallardo, quien se refirió a los sueños, ilusiones y esfuerzo de la familia cofrade del Silencio, que alberga dicha Casa, también llamada a ser un lugar de encuentro en el que seguir transmitiendo sus señas de identidad. Gallardo dijo que esta es la séptima Casa de Hermandad que abre sus puertas, estando pendiente una, la de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno, ya en proyecto, para completar esta importante red de espacios de hermandad en los que poner en valor la Semana Santa de Jerez de los Caballeros a lo largo de todo el año.

Un espacio abierto

La Cruz que antaño guiaba el desarrollo de la estación de penitencia de los hermanos y hermanas de la Cofradía de Jesús Orando en el Huerto y Nuestra Señora del Rosario y a sus pies, los candelabros de cola del Paso de la Virgen del Silencio con velas encendidas, presidió anoche el espacio que da acceso a esta nueva Casa de Hermandad. Antes en la fachada, dos imágenes, realizadas en azulejería, una representando a Jesús Orando en el Huerto, y otra con el nombre de la propia Cofradía y su escudo.

Un escalera de granito, desde la que admirar una gran fotografía de Nuestra Señora del Rosario, conduce a la planta superior en la que se ubica la Casa, un espacio abierto, de grandes dimensiones, que en su visión más inmediata muestra dos fotografías de gran formato, a derecha e izquierda, del Paso de Cristo Orando en el Huerto, de León Ortega, la noche del Martes Santo en las calles de Jerez y del bello rostro de la Virgen del Silencio, obra del imaginero Ventura Gómez. Una vitrina de gran tamaño en la que se guarda el manto de esta última imagen y también la túnica que viste Jesús, cubre varios metros de pared y da pie a continuar el recorrido, deteniendo la atención en otros expositores de menor tamaño en los que se exhiben gran cantidad de enseres. No faltan fotografías antiguas y otras señas de identidad de la Cofradía del Silencio como báculos y su túnica (compuesta por saya, capa y capirote de color negro, pectoral blanco, cíngulo de esparto y un rosario de madera). Completando el contenido destaca una zona de reunión y una gran urna central que custodia otras piezas representativas de esta Cofradía como la túnica original del Cristo, cuyos orígenes se sitúan en el siglo XV.

Junto a lo más apreciable, una gran obra para el acondicionamiento e iluminación de todo el espacio.

Desde el 2 de febrero de 2019, otra Casa de hermandad habla de la extraordinaria y profunda manera de vivir la Semana Santa en Jerez de los Caballeros.