La Virgen de Gallardo

Corona de la Virgen del Rosario de Jerez, donada por el industrial Alfonso Gallardo./E. R.
Corona de la Virgen del Rosario de Jerez, donada por el industrial Alfonso Gallardo. / E. R.

Ayer comenzó la Semana Santa jerezana con la popular procesión por el Barrio Bajo

J. R. ALONSO DE LA TORRE

Ayer domingo comenzó la Semana Santa de Jerez de los Caballeros a lo grande, como siempre, con la cofradía de Santo Domingo de Guzmán y Nuestra Señora del Rosario saliendo en procesión desde la iglesia de Santa Catalina, llenando de orgullo y devoción el barrio Bajo o de Abajo. La procesión del domingo de Ramos en Jerez tiene un morbo especial porque la imagen titular de la cofradía es la Virgen del Rosario, conocida también como la Virgen de Gallardo pues es Alfonso Gallardo, el conocido industrial jerezano de la siderurgia, la cementera y la fallida refinería, devoto entusiasmado de esta imagen y la colma de presentes, convirtiéndola en una de las imágenes más espectaculares que salen en procesion en Extremadura durante esta semana.

La cofradía jerezana del Rosario se fundó en 1513 y esta iglesia de Santa Catalina está situada extramuros, en este barrio que fue judería en tiempos. Se levanta sobre un templo de origen medieval. De las cuatro magníficas iglesias de Jerez, es la única de una sola nave, con planta cuadrangular. En su interior, impresiona el retablo barroco del altar mayor, formado por 34 columnas salomónicas. En el exterior, la torre esbelta, entre barroca y neoclásica, anuncia en la línea del cielo jerezana el lugar donde se encuentra esta iglesia de Santa Catalina, que el domingo de Ramos es el epicentro de una Semana Santa tan singular que coloca a Jerez en la antología de ciudades españoles con procesiones inolvidables.

Dice la voz popular que la Virgen del Rosario lleva 50 millones en oro durante la procesión, se supone que de pesetas antiguas porque si fuera de euros debería ser protegida por un cuerpo de seguridad imponente. De todas maneras, a la procesión de la 'Virgen de Gallardo', no falta nunca la legión, que es contratada por el devoto industrial para que desfile acompañando a la Virgen de sus amores. Así que hay extremeños que viajan a Málaga subyugados por la estética legionaria de la pasión malacitana cuando la tienen ahí al lado, en Jerez.

La Virgen del Rosario sale con un manto bordado en oro en Sevilla que asombra, con una corona de oro que brilla refulgente y preciosa y con medallas y entorno de flores como no se imaginan. Cuentan en Jerez los guías turísticos que cuando se bordaba el manto en Sevilla, subió el precio del oro y el bordador quiso negociar con el empresario extremeño, pero no hubo manera pues Gallardo es un tratante eficaz y duro. El caso es que en este barrio Bajo de Jerez, muy grande, muy popular y con traza hebrea, se abre con espectacular procesión la Semana Santa fundamental del sur de Extremadura, que puede parecer muy sevillana y lucida en esta Virgen del Rosario, pero luego se hace austera y discreta en sus desfiles con 'empalaos', que recorren las calles de Jerez hoy lunes en un caminar tortuoso y penitencial que deja al visitante desprevenido con la boca abierta.

El martes, llega el silencio a la Semana Santa de Jerez pues de nuevo sale la cofradía del Rosario, cuyos pasos titulares son Cristo en la Oración del Huerto, de León Ortega, y la ya mentada Nuestra Señora del Rosario, cuyo autor es desconocido. La imaginería de la Pasión jerezana es anónima en los pasos más antiguos y obra de imagineros emblemáticos del último siglo en los pasos más recientes: Castillo Lastrucci, Ortega Bru, Ventura Gómez, Sebastián Santos, Álvarez Duarte o Hernández León.

Las túnicas rojas de la cofradía del Ecce Homo protagonizan la noche del miércoles y a partir del jueves, una mezcla de esplendor y recogimiento se sustancia en el desfile de la antiquísima cofradía del Santísimo Sacramento, fundada allá por el 1500. Sigue la procesión del barrio de Los Mártires y estalla Jerez en emociones al llegar la madrugada del viernes con la salida de la Esperanza Macarena desde la bellísima iglesia de San Bartolomé. Después, la salida del paso de Jesús en la Encarnación, el templo más antiguo de la ciudad, junto a la fortaleza templaria. Quedan el Santo Entierro, La Soledad, el reencuentro de Resurrección. Una semana muy intensa la jerezana, llena de belleza, devoción y entusiasmo popular.