La Semana Santa Jerezana despliega su profundo arraigo y vivencia en sus horas más intensas

Virgen de la Amargura en su salida desde el Barrio de Los Mártires, la noche del Jueves Santo./P.D.
Virgen de la Amargura en su salida desde el Barrio de Los Mártires, la noche del Jueves Santo. / P.D.

Los desfiles procesionales se suceden, sin descanso, desde las 19.30 horas de hoy hasta la mañana del Viernes Santo

Paula Díaz
PAULA DÍAZ

El Jueves Santo, las calles de Jerez de los Caballeros vuelven a llenarse de visitantes y para los propios vecinos la vivencia de esta jornada es irrenunciable, incluso pese a las condiciones climatológicas adversas. Tras la comida de hermandad que cada año ofrece la Cofradía del Señor Ecce-Homo a las 14 horas en el recinto ferial, consistente en un delicioso cocido de garbanzos, la Semana Santa jerezana, de Interés Turístico Nacional, se adentra en pasajes intensos que procuran escenas y momentos emocionantísimos.

Cristol de la Piedad el Jueves Santo.
Cristol de la Piedad el Jueves Santo. / P.D.

Los desfiles procesionales se suceden desde las 19.30 horas cuando tiene lugar la salida de la Pontificia y Real Archicofradía del Santísimo Sacramento, desde la iglesia patronal de San Bartolomé. Un río de túnicas celestes desciende hacia el corazón de Jerez, la Plaza de España, acompañando: la Santa Cena, Paso que representa la institución de la Eucaristía y cuyas imágenes son de terracota; Jesús ante Pilaros, Cristo de la Piedad, inmenso en la angostura de las calles de esta ciudad antigua y la Virgen de la Paz, delicada, bella y serena talla surgida de las manos de Álvarez Duarte. La Agrupación Musical 'Maestro Sousa' de la OJE, la Banda de Cornetas y Tambores Nazareno de Ciudad Rodrigo (Salamanca) y la Banda de Música Abel Moreno, de Encinasola (Huelva) acompañarán esta magnífica procesión.

A las 22.15 horas, otra procesión, la de la Pontificia y Real Cofradía del Señor Coronado de Espinas, Santísimo Cristo de la Flagelación y María Santísima de la Amargura, se prepara en el popular barrio de los Mártires. Su ermita, de la que toma su nombre, es un hervidero de nazarenos y hermanos de paso y el Llano de los Mártires la prolongación de este templo y el escenario en el que tiene lugar el engarce de todas las piezas que hacen también espléndido este desfile. Destacan sus Pasos mostrando el sacrificio de Jesús, flagelado y coronado de espinas y la bellísima imagen de la Virgen de la Amargura, de Sebastián Santos, cubierta por una lluvia de pétalos de rosa al asomar al citado Llano. También la túnica que visten los nazarenos prolongada en una cola de tela y la participación de la Escolta romana a caballo de la Cofradía.

La Esperanza Macarena en su salida desde la iglesia patronal de San Bartolomé.
La Esperanza Macarena en su salida desde la iglesia patronal de San Bartolomé. / P.D.

Esperanza

Ya de madrugada, toda la emoción se concentra de nuevo en torno al templo de San Bartolomé. A las 2 horas, es la Real Hermandad de Nuestro Padre Jesús del Gran Amor y María Santísima de la Esperanza Macarena la que toma el relevo para realizar su estación de penitencia. La devoción acompaña al Cristo de tez morena, cada año más admirado y a su Madre hermosa, obra también de Luis Álvarez Duarte. El momento de su salida es expectante y pleno de emoción; los costaleros de rodillas, avanzan para cruzar la puerta de la iglesia, rompiendo entonces el aplauso del público que se concentra a los pies del templo patronal. Nazarenos con capirote de terciopelo verde acompañan este desfile junto con la Agrupación Musical 'Maestro Sousa' de la OJE y la Banda de Música Abel Moreno de Encinasola.

Ceremonia del Encuentro en la Plaza de España en el amanecer del Viernes Santo.P.D.
Ceremonia del Encuentro en la Plaza de España en el amanecer del Viernes Santo.P.D.

Fervor popular

Mientras esto sucede ya hay costaleros vestidos con la túnica morada que se disponen a aguardar durante toda la madrugada para ser los primeros en aliviar el peso de la cruz con la que carga la imagen que más fervor atesora en esta localidad templaria, Nuestro Padre Jesús Nazareno. La Cofradía que lleva su nombre lleva a cabo tres procesiones distintas el Viernes Santo, todas desde la iglesia visigoda de Santa María de la Encarnación, la más antigua de la ciudad.

La primera de ellas tiene lugar en torno a las 7.45 horas tras la celebración de la singular ceremonia del Sermón de Pregones, este año a cargo de Andrés Antonio Carrasco Barroso. Se acerca el momento de la crucifixión y tras la salida, la Plaza de España acoge otro momento único, el encuentro entre Nuestro Padre Jesús Nazareno y la Virgen de la Encarnación, recientemente restaurada. Interviene la Verónica, la Escolta romana de la Cofradía con gran presencia y la Agrupación Musical Nuestro Padre Jesús Nazareno, que en esta intensa jornada es especialmente protagonista con sus magníficos sones. Un nube de devotos costaleros envuelve el Paso de Jesús durante el desarrollo de la procesión que discurre por calles somnolientas y finaliza poco antes de la 12 horas con escenas emotivas también en la recogida.