Santana, alcalde de Jerez, cada día más seguro de lo acertado de su decisión

Juan Carlos Santana Fernández./M.P.R.
Juan Carlos Santana Fernández. / M.P.R.

PABLO CARO / EFE

Ha pasado un mes desde que Juan Carlos Santana (Podemos), es alcalde de Jerez de los Caballeros (Badajoz) con el apoyo de PP y Ciudadanos, arrebatando la alcaldía al PSOE y convirtiéndose en noticia nacional (por lo llamativo del acuerdo), tiempo suficiente para reafirmase en lo acertado de su decisión y de la que está más seguro «cada día».

En una entrevista con Efe, Santana, que se define como «un alcalde-obrero que tiene que trabajar por Jerez», reconoce que los días previos a la toma de posesión «fueron caóticos y con mucho ruido en la calle por una parte del PSOE», pero confía en que «tras la pataleta» hagan una oposición constructiva por el bien del pueblo.

«Nunca te esperas una reacción tan dura», relata el primer edil jerezano, que se lamenta de las pitadas a la puerta de su casa, la presencia de una patrulla de la Guardia Civil delante de su domicilio o que tuviera que decirle a su madre y a su hija que no fueran a su toma de posesión por el ambiente que se esperaba.

«Te sobrepasa, pero estaba muy seguro de haber hecho lo correcto y cada día lo estoy más. En ningún momento me planteé echarme atrás porque soy una persona con unos principios y valores, que cuando doy un paso al frente lo doy con todas las consecuencias, incluso viendo que mi propia familia lo pasaba mal», ha aseverado.

Sin embargo, afirma que la reacción de los vecinos de Jerez en los días posteriores ha sido una «recompensa» que le ha hecho olvidar esos momentos, porque desde ese día «todo ha sido recibir ánimos y deseos de suerte, con mucha gente parándote por la calle» y acercándose al ayuntamiento «donde las puertas están abiertas».

Confiesa que lo que le gusta es la cercanía, «ser alcalde de la calle porque es donde se conocen los problemas» y aunque muestra el «máximo respeto por el PSOE», dice que sabía que el equipo de la anterior alcaldesa, Virginia Borrallo, iba a defender «con uñas y dientes» su continuidad en el Ayuntamiento.

Juan Carlos Santana asegura que, en contra de lo que se ha dicho, «no había nada hablado» con las otras dos fuerzas políticas y que la decisión no fue fácil, con debate interno en Podemos, pero estaba claro «que no íbamos a hacer alcaldesa a Virginia Borrallo ni con nuestro voto ni con abstención».

A su juicio, puede que «desde fuera sea difícil de entender», pero las políticas a nivel local «salvo algunas cositas», tienen muy poco margen ideológico, no es como a nivel regional o la nacional, y hubo fácil entendimiento «porque tanto PP como Ciudadanos pusieron el interés de Jerez por encima del personal o partidista».

«Las tres fuerzas han hecho un ejercicio de generosidad muy importante», reconoce Juan Carlos Santana, que recuerda el nivel de tensión y división que se vivía en Jerez y que necesitará de «mucha pedagogía» para acabar con ella «y dejar atrás el estás conmigo o contra mí».

Por ello defiende «el trabajo en equipo con mayúsculas, llevando el significado de equipo de gobierno a la máxima expresión» y considera que todos tienen claro que tienen que entenderse.

Juan Carlos Santana espera que lo que se está haciendo en Jerez «sirva de ejemplo» de que es posible otra manera de hacer política y precisa que «los ciudadanos llevan 40 años diciendo que nos tenemos que entender y ahora que nos entendemos, hay algunos que se preguntan que como hemos podido entendernos».

«La situación de Jerez es crítica y necesita respuestas rápidas», insiste Juan Carlos Santana, que no da demasiado importancia a los que señalan a la popular Francisca Rosa como «alcaldesa en la sombra», porque prefiere apostar «por la palabra equipo» y advierte de que «el tiempo dará y quitará razones»