El profesor Santiago López García habla a empresarios de la comarca sobre recursos naturales y la explotación minera

Empresarios asistentes a la conferencia./Cedida.
Empresarios asistentes a la conferencia. / Cedida.

La cita tuvo lugar ayer en el hotel Oasis organizada por la Plataforma Dehesa sin Uranio

redacción / Paula Díaz
REDACCIÓN / PAULA DÍAZ

Unos 100 empresarios asistieron ayer en el hotel Oasis a una conferencia impartida por el profesor de Economía, Historia e Instituciones Económicas, Santiago M. López García y organizada por la plataforma Dehesa Sin Uranio con el titulo «Recursos naturales y explotación minera: desigualdad económica».

López García puso sobre la mesa la experiencia económica de otros lugares donde ha funcionado una mina a cielo abierto de uranio y de manera cercana, lanzó preguntas a empresarios, a miembros de la citada Plataforma, al político , al financiero, al ganadero, al industrial…, entre ellas: «¿Qué has hecho por la naturaleza? No por romanticismo sino para que ella te devuelva a ti y a las futuras generaciones los recursos con los que vivir y generar valor». O «¿cuánto valor añadido aporta a la dehesa la mina?», según ha informado la Plataforma en una nota de prensa.

El profesor escuchó dudas sobre cuestiones claves como ¿Cuánto dinero dejaría la minería?, a lo que respondió con claridad que «con una perspectiva de a largo plazo los puestos de trabajo y el dinero que pueda traer la mina ¿Qué precio tiene en el aire, las aguas, el suelo que deja? ¿Qué futuro es para las próximas generaciones?». También expuso la cuestión de a quién y cuántos deja beneficios la mina y cuántos de ellos y las generaciones futuras se quedan viviendo en el territorio. De este modo, según señala la citada Plataforma, dibujó la tesitura de elegir «qué desarrollo quiere cada uno y cuál somos capaces de crear juntos».

La Plataforma expuso simbólicamente los productos del trabajo de las empresas de la comarca y de los autónomos que le dan vida a la zona suroeste, agradeciéndoles la labor que realizan y el cuidado de la dehesa, mostrándose aliada de todas sus preocupaciones