Pedro Gil Adame dice adiós a 35 años de servicio en la Policía Local de Jerez

Pedro Gil Adame./HOY Jerez.
Pedro Gil Adame. / HOY Jerez.

«Siempre he tenido presente que nuestro principal objetivo es facilitar y mejorar la vida de nuestros vecinos»

Paula Díaz
PAULA DÍAZ

Pedro Gil Adame, subinspector jefe de la Policía Local de Jerez de los Caballeros dice adiós a 35 años de servicio en este Cuerpo. La cercanía con el ciudadano en el desempeño de las funciones propias de este servicio, es lo que pesa en la memoria de esa amplia etapa profesional, pues Pedro, natural de Higuera de Vargas, se siente hoy junto a su familia, un jerezano más, partícipe como como cualquier vecino de la vida de este pueblo.

Aunque cursó los estudios de Magisterio, ingresó en la Policía Local de Jerez de los Caballeros el 1 de marzo de 1984, tras superar una oposición libre que se desarrolló durante varios días del mes de febrero, recuerda, y tan solo dos años después, pasó a ocupar el puesto de Jefe de la Policía, en un principio de forma interina para luego obtener la plaza de Subinspector-Jefe.

Le tocó aprender el oficio a través de ese contacto directo con la realidad del día a día, ya que no existía entonces formación específica, « no había academia, era aprobar la oposición y empezar a funcionar en la calle». Un poco después pudo participar de la formación que impartía la Policía Local de Badajoz en una academia propia, siendo ahí donde sitúa la «cuna formativa» para todos los de su generación que fueron, afirma, «quienes en los años 80 hicimos la transición de los municipales a la Policía Local, especialmente en los pueblos donde un grupo de jóvenes policías a raíz de la Ley de Fuerzas y Cuerpo de Seguridad del año 1986 consolidamos este colectivo como Cuerpo de Seguridad. En las ciudades sin duda también sufrieron esa transición, sin embargo ellos tenían más y mejores medios, tanto formativos como materiales».

Su formación en Magisterio le ha valido durante su carrera profesional en la Policía Local, a nivel interno, en sus responsabilidades y también en la labor formativa que ha desempeñado durante los años en los que ha sido profesor de la Academia de Seguridad Pública de Extremadura. Además, ha colaborado como ponente y como profesor con distintas instituciones de Extremadura y Andalucía, en jornadas, cursos, seminarios, y en los últimos años con la Universidad de Extremadura, también como profesor.

La máxima que ha marcado su dedicación ha sido «la honradez profesional» y el tener siempre presente, subraya, «que el ciudadano es el principal destinatario de nuestra labor diaria y que nuestro principal objetivo es facilitar y mejorar la vida de nuestros vecinos».

En 35 años ha tenido la oportunidad de aprender de ese contacto diario, sintiéndose recompensado a nivel profesional y humano por esa atención al ciudadano, por solucionar sus problemas o intentarlo, señala, por darles seguridad y tranquilidad en ciertas situaciones, por escucharles… Y aunque reconoce que la Policía local tiene también una labor represiva «que en ocasiones es necesaria, porque hay veces que solucionar los problemas o las necesidades de unos vecinos pasa por la represión de las conductas de otros», se queda sobre todo con todos los momentos en los que la ayuda a la ciudadanía ha sido el mejor premio a su quehacer. «Tal vez esa labor social que define a las Policías locales, es seña de identidad de un colectivo cercano, miembro de la misma sociedad…, es quizás una de las reminiscencias de los viejos municipales que nunca deberíamos perder», expresa.

Tras más de tres décadas de servicio, siente sentimientos encontrados, cierta inquietud por planificar un tiempo que ha estado lleno de responsabilidades, ocupaciones y preocupaciones, y también alegría, por la oportunidad de resarcir a su familia del tiempo que su profesión no le ha permitido compartir con ella todas las veces que hubiera deseado y ejercer un oficio entrañable en la vida, el de abuelo.