Luis María Herrera Caro, el artesano bordador de la Semana Santa Jerezana

Luis María Herrera Caro junto a Nuestra Señora de los Desamparados luciendo un fajín bordado por él. l ./Mari Paz Romero
Luis María Herrera Caro junto a Nuestra Señora de los Desamparados luciendo un fajín bordado por él. l . / Mari Paz Romero

«Siempre tengo un sí donde me llaman, siempre un sí para nuestra Semana Santa», subraya

Paula Díaz
PAULA DÍAZ

Luis María Herrera Caro, 'Luis Mari', como todo el mundo le conoce afectuosamente en Jerez de los Caballeros y particularmente en el gran mundo cofrade de esta ciudad, se ha ganado la consideración del bordador de la Semana Santa Jerezana, por los trabajos que ha realizado para las distintas cofradías y hermandades que la integran y sus numerosas donaciones a las mismas de prendas surgidas de sus manos.

Persona sencilla y apasionada de la Semana Santa y del quehacer cofrade, Luis Mari es un bordador artesano y autodidacta. Asegura que no ha aprendido en ningún taller o escuela y que se sintió atraído por esta labor a través de la curiosidad y la vistosidad que encontró en la vestimenta taurina, «la inspiración me viene de ahí, de los trajes o los vestidos de luces», señala. Aunque el ánimo en su creación no es dicha temática sino el ámbito cofrade.

Empezó a bordar en 1984 y desde entonces se ha ido metiendo en esta tarea y creciendo solo con su experiencia propia. No copia ninguno de sus bordados, ni siquiera realiza un boceto previo, «tengo la fantasía que deseo crear en mi mente y mis manos se encargan de hacerla». Los materiales los adquiere en Sevilla en tiendas especializadas y salvo que se trate de un encargo específico por parte de una cofradía, su creación es libre y fruto de su inspiración y de su capacidad creativa.

Virgen del Silencio a la que viste.
Virgen del Silencio a la que viste. / Cedida.

Numerosos bordados para la Semana Santa de Jerez

Casi todas las cofradías y hermandades jerezanas cuentan con alguna obra de este bordado, muchas de ellas ha sido donaciones suyas para sus titulares. Para la Hermandad de Penitentes del Santísimo Cristo de la Vera Cruz ha bordado en plata los escudos para los timbales y la corona de espinas para su Cruz de guía y para los empalaos. Para la Cofradía de Jesús Orando en el Huerto y Nuestra Señora del Rosario, la Cofradía del Silencio, ha realizado una saya bordada en oro sobre terciopelo granate para la Virgen del Rosario, cuatro cinturillas, tres bordadas en oro y una en plata, un fajín de hebrea, Senatus bordado en plata sobre terciopelo negro, Ave María y corona real para su antiguo guión; broches para el cierre de los faldones del Paso del Cristo y Escudo para la Casa de hermandad.

Para la Cofradía del Señor Ecce-Homo, ha realizado una cinturilla bordada en oro sobre terciopelo negro para Nuestra Señora de los Desamparados, cinturilla que luce la citada imagen en la fotografía de este viernes mismo que acompaña esta noticia y en la que ha empleado unas tres semanas de trabajo. También ha realizado distintos bordados para la Archicofradía del Santísimo Sacramento: dos cinturillas bordadas en oro, una de ellas sobre terciopelo negro, además de la restauración de antiguo guión. De sus manos también han salido una cinturilla bordada en oro y fajín de hebrea para la Virgen de la Amargra de la Cofradía del Coronado y par la Esperanza Macarena: una saya bordada en oro sobre tela de plata, una toca de sobremanto, tres cinturillas, una de ellas en terciopelo negro, además de dos fajines de hebrea y la bandera concepcionista. Finalmente, para la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno, ha realizado dos cinturillas bordadas en oro para la Virgen de la Encarnación; un fajín de hebrea para la Virgen de las Lágrimas, una cinturilla bordada en plata sobre tisú del mismo metal y un banderín bordado en oro.

Y junto a este quehacer, tiene el honor de ser vestidor de imágenes como la Virgen del Rosario, la del Silencio, la Virgen de las Lágrimas y también la Virgen de los Desamparados, cando su vestidor, su amigo Quini Vilá, no ha podido.

«Siempre tengo un sí donde me llaman, siempre un sí para nuestra Semana Santa», subraya.