Jerez de los Caballeros, la ciudad templaria donde la Semana Santa lo inunda todo

La Cofradía de Santo Domingo de Guzmán y Nuestra Señora del Rosario abre y clausura el itinerario de la Semana Santa Jerezana. Este año, el Domingo de Ramos recupera su recorrido con la subida por la Ladera del Correo./Mari Paz Romero.
La Cofradía de Santo Domingo de Guzmán y Nuestra Señora del Rosario abre y clausura el itinerario de la Semana Santa Jerezana. Este año, el Domingo de Ramos recupera su recorrido con la subida por la Ladera del Correo. / Mari Paz Romero.

Fiesta de Interés Turístico Nacional, es la celebración más participativa y sentida por los jerezanos

Paula Díaz
PAULA DÍAZ

Jerez de los Caballeros se encuentra inmersa desde hace mucho tiempo en su Semana Santa, Fiesta de Interés Turístico Nacional. La ciudad templaria participa intensamente de esta manifestación de fe, tradición y cultura que llegado este tiempo, especialmente, traspasa el umbral de las casas y forma parte de la vida de miles de jerezanos. El afán cofrade llena, desde hace semanas, los cuatro templos parroquiales de la ciudad (San Bartolomé, San Miguel Arcángel, Santa María de la Encarnación y Santa Catalina), y la ermita de los Santos Mártires, desde los cuales realizan su salida procesional las ocho cofradías y hermandades que, integradas por unos 6.000 hermanos, representan la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús en el escenario intrincado y a la vez cautivador de las calles de esta ciudad antigua, Conjunto Histórico, Artístico y Monumental.

Los actos religiosos, solidarios y culturales, junto a los ensayos de las magníficas bandas y agrupaciones musicales y el referido quehacer cofrade van marcando el pulso vital de esta localidad hasta desembocar en este momento en el que Jerez de los Caballeros estrena una nueva primavera y con el rostro lavado (fachadas recién encaladas, ventanas y balcones adornados con flores y colgaduras….) se dispone a participar de su celebración más arraigada.

Previo al inicio de la procesión, el Domingo de Ramos, a las 17.30 horas, acoge una exhibición de la Legión en la Plaza de Vasco Núñez.
Previo al inicio de la procesión, el Domingo de Ramos, a las 17.30 horas, acoge una exhibición de la Legión en la Plaza de Vasco Núñez. / Silvia Díaz.

Ese fervor y sentimiento profundos, transmitidos de unas generaciones a otras, eclosiona el Domingo de Ramos con el protagonismo de uno de los barrios más populares y luminosos de Jerez, el 'Barrio Bajo', presidido por la iglesia de Santa Catalina. Desde este templo tiene lugar, a las 19 horas, la salida de la Pontificia y Real Cofradía de Santo Domingo de Guzmán y Nuestra Señora del Rosario, representando la Entrada de Jesús en Jerusalén con una magnífica procesión en la que participan niños vestidos de hebreos portando palmas. Este año, dicho desfile volverá a ascender hasta el centro de la ciudad por la popular 'Ladera del Correo', donde su contemplación resulta particularmente emotiva por el esfuerzo y el ímpetu de los costaleros, portando sobre sus hombros uno de los Pasos de mayor envergadura de la Semana Santa Jerezana. Destaca también en esta procesión la participación de la Legión de Viator (Almería), y los sonidos de la Banda de Cornetas y Tambores de Nuestra Señora del Rosario y de la Asociación Musical de Jerez de los Caballeros, coronando el desfile junto al majestuoso Paso de Palio de Nuestra Señora del Rosario.

La alegría y el júbilo de esta jornada inaugural dan paso, el Lunes Santo en Jerez, a una noche de Penitencia y penumbra con el Viacrucis que realiza la Hermandad de Penitentes del Santísimo Cristo de la Vera Cruz. Decenas y decenas de penitente con túnica negra, portando una cruz de madera, con los pies descalzos y encadenados, describen un rosario de promesas y razones que tiene como referente la imagen del Cristo de la Vera Cruz. La procesión se inicia a las 22 horas en la Plaza del Beato José María Ruiz Cano, los penitentes realizan su salida desde la Casa de la Iglesia y el Cristo desde la céntrica iglesia de San Miguel Arcángel, situada justo enfrente. El recorrido es distinto cada año incorporando rincones inéditos a esta Semana Santa; este año tras pasar por la calle Doctor Benítez y la Plaza de Santa María, los penitentes descenderán hacia la Fuente del Corcho para subir después hacia el punto de partida por calles plenas de tipismo. Sobrecoge en esta estación la figura de los empalaos.

El Silencio ampara la noche quieta y trascendental del Martes Santo, cuando la Antigua y Pontificia Cofradía de Jesús Orando en el Huerto y Nuestra Señora del Rosario, rigurosa y profunda en su vivencia, representa el momento íntimo de la Oración del Hijo con el Padre en el huerto de los Olivos, elevado por los hombros de costaleros que participan de este momento con absoluto recogimiento. La salida tiene lugar a las 22 horas en punto, también desde la iglesia de San Miguel, siendo familias enteras las que participan de esta procesión austera, vistiendo túnica, capa y capirote negro, cinturón de esparto y pectoral blanco sobre el que descansa un rosario de madera. Jerez enmudece y los sonidos delicados acompañan la escena y envuelven también a la Virgen del Silencio, imagen actual de la Semana Santa Jerezana surgida de las manos del imaginero Ventura Gómez.

El Miércoles Santo, Jerez de los Caballeros se adentra en los momentos más intensos de esta extensa y sentida representación. La Cofradía del Señor Ecce-Homo dirige este tránsito con una procesión vibrante y vital que muestra la presentación de Jesús al pueblo en el balcón de Pilatos, a las 21 horas, también con salida desde la iglesia de San Miguel. El rojo de la túnica que visten los nazarenos es símbolo de la pasión que se desborda en las calles al son de sonidos que ensalzan la emoción de los pies de esta Semana Santa, con costaleros entregados al mimo del mensaje que portan, junto a la citada escena, la imagen dolorosa de la Virgen de los Desamparados, precedida en estos últimos años por un amplio grupo niños. Prácticamente sin descanso, la misma Cofradía organiza una comida de hermandad que se sirve el Jueves Santo, en el recinto ferial a las 14 horas, consistente en un rico cocido de garbanzos.

Ese día, el itinerario de la Semana Santa se acentúa. Es un periplo de emociones que comienza el Jueves Santo por la tarde con la salida de la Pontificia y Real Archicofradía del Santísimo Sacramento, a las 19.30 horas, desde la iglesia patronal de San Bartolomé. Un río de túnicas celestes desciende hacia el corazón de Jerez, la Plaza de España, escoltando 4 pasos: la Santa Cena, Jesús ante Pilaros, Cristo de la Piedad, inmenso en la angostura de las calles de esta ciudad antigua y la Virgen de la Paz, delicada, bella y serena. A las 22.15 horas, otra procesión, la de la Pontificia y Real Cofradía del Señor Coronado de Espinas, Santísimo Cristo de la Flagelación y María Santísima de la Amargura, se prepara en el popular barrio de los Mártires. Su ermita, de la que toma su nombre, es un hervidero de nazarenos y hermanos de paso, que se van integrando en el Llano que preside su entrada, hasta conformar un discurrir perfecto. Destaca en este desfile la túnica que visten los nazarenos prolongada en una cola de tela y la participación de la Escolta romana a caballo de la Cofradía. El hermoso rostro de la Amargura causa admiración en esta procesión.

Ya de madrugada, de nuevo abre sus puertas el templo de San Bartolomé. A las 2 horas, sale a la calle la Real Hermandad de Nuestro Padre Jesús del Gran Amor y María Santísima de la Esperanza Macarena. La devoción acompaña al Cristo de tez morena y a su Madre bella en su Paso de Palio, con costaleros también entregados que, de rodillas, avanzan para cruzar la puerta de la iglesia y recibir el aplauso del gentío que aguarda expectante en el 'Barrio Alto'. Nazarenos con capirote de terciopelo verde acompañan este desfile que vive otro momento especial en la Plaza de España. Este lugar céntrico acoge poco después del amanecer la singular ceremonia del Encuentro, en el contexto de la procesión que organiza la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno, henchida del fervor de tantos jerezanos que, de madrugada acuden a la iglesia de Santa María, la más antigua de la ciudad, para ser los primeros en coger el Paso y aliviar el peso de la cruz sobre los hombros de Jesús. La devoción envuelve esta imagen, referente de la citada ceremonia, junto a la Virgen de la Encarnación, la Verónica y la Escolta romana de la Cofradía.

Por la tarde, a las 19 horas, la misma Cofradía organiza la Procesión oficial del Santo Entierro con cinco Pasos, autoridades civiles y religiosas, la participación de mujeres ataviadas con mantilla negra y representantes de todas las cofradías. La Jornada culmina con la procesión de la Soledad en la que cientos de mujeres acompañan a la Virgen, con velas encendidas. Durante toda la Semana Santa son protagonistas las cuatro bandas agrupaciones musicales jerezanas, junto a las dos mencionadas, la Agrupaciones musicales 'Nuestro Padre Jesús Nazareno' y 'Maestro Sousa' de la OJE.

El momento culmen de esta Semana Santa tendrá lugar con la celebración de la Resurrección de Jesús, representada en el Encuentro que tiene lugar en la Fuente de los Santos. Está organizado por la misma Cofradía que abre esta celebración y el mismo se ve realzado por mujeres con mantilla blanca, globos, palomas y el estrépito de cornetas y tambores.