Investigados los dueños de seis perros en Jerez y un caballo en La Parra por tenerlos abandonados y desnutridos

Los dos autores no tenían relación entre sí y los animales carecían de documentación sanitaria, vacunas y tratamiento de desparasitación así como de microchip

LORENA SÁNCHEZ

La Guardia Civil investiga a dos personas, que no están relacionadas entre sí, por supuestos dos delitos de maltrato animal en los municipios de Jerez de los Caballeros y de La Parra.

Los agentes localizaron seis perros en una finca de Jerez de los Caballeros y un caballo en una finca de La Parra, todos con evidentes síntomas de desnutrición, sin agua y comida, y sin las mínimas condiciones higiénico-sanitarias. Los dueños omitieron los tratamientos veterinarios necesarios para sanar las heridas causadas por parásitos y problemas derivados de la enfermedad, suceso que ha conllevado que uno de los perros tuviera que ser sacrificado al sufrir una herida de extrema gravedad según el informe del veterinario.

En algunos casos, los animales carecían de documentación sanitaria, vacunas y tratamiento de desparasitación así como de microchip.

Según ha informado la Guardia Civil en nota de prensa, la operación tuvo lugar la semana pasada cuando los agentes del Equipo del SEPRONA de la Guardia Civil de Badajoz y del SEPRONA de Hornachos ubicaron sendas propiedades y llevaron a cabo la inspección donde hallaron a los animales en estado de extrema delgadez y abandono.

Estos agentes tuvieron conocimiento de esta situación gracias a la campaña '#YoSiPuedoContarlo', que trata de concienciar a los ciudadanos para que promuevan las medidas necesarias en la protección y bienestar de los animales de compañía y denunciar las conductas de maltrato.

Con las gestiones practicadas y pruebas incriminatorias se identificó a los propietarios de los animales a los que se les ha instruido diligencias, que han sido remitidas al Juzgado de Instrucción de Jerez de los Caballeros y de Zafra.

Los responsables de las acciones se enfrentan a penas de prisión de hasta dieciocho meses e inhabilitación de hasta cuatros años para el ejercicio de profesión, oficio o comercio que tenga relación con animales. Pudiendo agravarse la pena por la muerte de los animales, hasta 18 meses de prisión y 4 años de inhabilitación.