La Hermandad de Penitentes representa el Lunes Santo una vivencia profunda en calles plenas de tipismo

'Empalaos'. /PAULA DÍAZ
'Empalaos'. / PAULA DÍAZ

En su Viacrucis, cada año por un itinerario inédito, sobrecoge la figura de los 'empalaos', siendo el Santísimo Cristo de la Vera Cruz el referente de esta procesión austera

PAULA DÍAZ

Tras la jornada jubilosa del Domingo de Ramos, en la que Jerez de los Caballeros estrena los sonidos, los aromas y el ánimo renovado que acompaña cada primavera su Semana Santa, de Interés Turístico Nacional, este Lunes Santo, continúa el itinerario de la representación de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús con el Viacrucis que realiza la Hermandad de Penitentes del Santísimo Cristo de la Vera Cruz, a partir de las 22 horas, desde la Plaza del Beato José María Ruiz Cano.

Un gran número de penitentes con túnica negra, capirote del mismo color caído hacia atrás, un trozo de soga ceñido a la cintura, cadenas sujetas a sus pies descalzos y portando una cruz de madera participan de esta estación de penitencia que sobrecoge en el escenario, cada año diferente e inédito, de calles plenas de tipismo en las que la penumbra y el perfil medieval de esta ciudad, amparan el recogimiento. Cada penitente, con sus razones y promesas, va recogiendo el silencio y el respeto de las muchas personas que contemplan esta singular procesión. El Cristo de la Vera Cruz, portado también por penitentes sobre unas sencillas parihuelas y acompañado por los sones del Trío 'Prima Luce' de Jerez de los Caballeros, es referente para cada uno de ellos.

Antorchas encendidas aportan luz a este Viacrucis que desvela una vivencia profunda que para la Hermandad de Penitentes del Santísimo Cristo de la Vera Cruz, representa el culmen de una acción social llevada a cabo a lo largo de todo el año y seña también de su identidad, la ayuda a los más necesitados a través de distintas acciones de carácter social

Empalaos

La expresión máxima de la penitencia en el contexto de dicho Via Crucis son los 'empalaos'. Con los brazos en cruz, ensogados y sujetos a un madero terciado sobre los hombros y cubierto por una sábana blanca, el torso rodeado por varios metros de soga y apoyado sobre tres espadas que sobresalen de la espalda, corona de espinas y los pies descalzos y arrastrando el peso de unas cadenas; su contemplación estremece. Miembros de la Hermandad permanecen pendientes de su estado, junto a voluntarios de Cruz Roja y sanitarios, a lo largo de todo el recorrido. De especial significación es la escena final de la procesión, ante la Puerta del Perdón de la iglesia de San Miguel Arcángel, cuando todos los penitentes, cumplida su promesa, dedican su oración y el sacrificio realizado a su Cristo de la Vera Cruz.

El itinerario

Este año, el itinerario del Vía Crucis será el siguiente: Plaza del Beato José Mª Ruiz Cano, Plaza de España, Calle Doctor Benítez, Calle Reloj, Plaza de Santa María, Calle Sotomayor y Terrazas, Calle Monte Dorado, Calle Maraver, Calle San Agustín, Calle Toledillo Alto. Calle Santa Lucía, Calle Piteles, Calle Fuente El Corcho, Calle Alcuza, Calle Peña, Calle Derecha, Plaza del Altozano, Calle Campanón, Calle Bonilla, Calle Calzada, Plaza Fuente de los Santos, Calle Piteles, Corazón de María y Plaza del Beato José María Ruiz Cano.