«Si tengo algo claro de nuestra Semana Santa es que por encima de la pertenencia a una determinada Cofradía debe estar el conjunto»

Miguel Gil del Río, en el centro de la imagen, junto sus hijos./Paula Díaz.
Miguel Gil del Río, en el centro de la imagen, junto sus hijos. / Paula Díaz.

Entrevista a Miguel Gil del Río, pregonero de la Semana Santa de Jerez de los Caballeros 2019

Paula Díaz
PAULA DÍAZ

Miguel Gil Del Río, jerezano, conocedor de la Semana Santa de Jerez de los Caballeros, en su vida desde siempre, emigrante, Maestro, cofrade comprometido en el seno de la Junta de Cofradías y en la Cofradía de Santo Domingo de Guzmán y Nuestra Señora del Rosario; es el Pregonero de la Semana Santa de Jerez de los Caballeros en este año 2019. Con todo lo que comporta su vivencia, con los sentimientos y recuerdos que la memoria le devuelve para ejercer la labor de exaltación del acto que abre las puertas a la representación de la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo en esta ciudad antigua, se dispone a afrontar el reto, la responsabilidad y el honor que comportan tal nombramiento.

Dos preguntas obligadas en primer lugar, ¿Qué representa para usted su elección como pregonero de la Semana Santa de Jerez de los Caballeros en este año 2019? y ¿cómo afronta esta tarea?

- Un gran reto. Pues como me ha dicho Antonio Becerra hace unos días, los pregones de Semana Santa de Jerez tienen un gran nivel, pues lo han realizado buenos escritores y grandes oradores. Al mismo tiempo, como jerezano y cofrade, supone un gran honor proclamar mis vivencias y sentimientos ante los acontecimientos de la Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor, que se escenifican en ese Auto Sacramental que es la Semana Santa de Jerez.

La tarea de pregonero la afronto con mucho miedo. Miedo a no saber transmitir a cada cofrade jerezano lo que espera de mí, no saber poner en palabras todo aquellos sentimientos que he ido guardando en mi corazón durante toda mi vida.

¿Desde cuándo está la Semana Santa presente en su vida de un modo más especial, con una implicación mayor?

-Desde toda la vida. La he vivido como un sueño, unas veces real y otras imaginario, en los primeros años de mi infancia, jugando, como hacíamos todos, con pequeños pasos de cartón. En mi juventud, prácticamente, desde el papel de emigrante; el emigrante jerezano siente «su Semana Santa» de un modo muy especial. Ya en la edad adulta, ingreso en la Junta de Gobierno de la Pontificia y Real Cofradía de Santo Domingo de Guzmán y Nuestra Señora del Rosario en el año 1.981 de la mano de mi amigo Anacleto Ramos, permaneciendo ininterrumpidamente en ella hasta nuestros días.

¿Qué visión le ha aportado esa vivencia de la Semana Santa jerezana?

-Si tengo algo claro de nuestra Semana Santa, por lo menos lo creo así debido a los quince años que he desempeñado el cargo de tesorero de la Junta de Cofradías, es que por encima de la pertenencia a una determinada Cofradía debe estar el sentimiento del conjunto, de una única Semana Santa jerezana.

Otra peculiaridad es que estos sentimientos, que nos hacen amarla y que la hacen única, se trasmiten dentro de la familia de padres a hijos, pero que, también, la escuela es muy importante en esta trasmisión. Por mi condición de maestro, sé que la interacción de familia y escuela es primordial en la formación de un niño.

¿Qué aspecto o aspectos ha querido resaltar en su Pregón?

-Los sueños de los niños que ansían ser mayores para ser cofrades y, quizás, capataz de un pequeño paso y las vivencias atesoradas por ese niño en el seno de su familia y colegio.

Cómo se transmite la Semana Santa de generación en generación y las vivencias, sentimientos y emociones en la juventud y madurez de los jerezanos.

La añoranza de los emigrantes jerezanos al volver en Semana Santa y los sentimientos que se despiertan en ellos.

Los recuerdos de los ancianos y cómo viven estos sentimientos con sus nietos.

Son muchas las personas que han afrontado esta responsabilidad y este honor y está el hecho, además, de que la Semana Santa de Jerez de los Caballeros es, hoy por hoy, Fiesta de Interés Turístico Nacional, ¿considera que esto es un peso añadido para el pregonero o más bien una oportunidad de seguir descubriendo su identidad?

Creo que nuestra Semana Santa no necesita de ninguna Declaración de Interés para ser lo que es. Con vista al turismo quizás haya tenido alguna repercusión pero, en cuanto a sentimientos, peculiaridad en los itinerarios, ese escenario único que ofrece Jerez, esas imágenes…. Todo lo que la hace única eso es consustancial con nuestro pueblo. Por lo tanto tengo que decir que no, que no es un peso añadido. El peso es la responsabilidad con el cofrade jerezano.

¿Hay en su Pregón alguna reflexión para el presente o para el futuro de esta Semana Santa?

-La primera reflexión que me atrevo a hacer es que los padres de hoy sepan transmitir a sus hijos los mismos sentimientos que nosotros hemos recibido.

También, que se sepa conservar el rico patrimonio, material, religioso y cultural que hemos heredado de nuestros antepasados y, si es posible, aumentarlo.

¿Cuáles cree que son los elementos a preservar y también a mejorar dentro de ella?

-En cuanto a los elementos a preservar creo que lo he contestado en la pregunta anterior. En cuanto a mejorar, pienso que se están dando pasos para que la caridad esté presente en nuestras Cofradías, pero todavía falta bastante para alcanzar uno de los fines primordiales para la que fueron creadas.

Otro elemento es la incorporación de los jóvenes a las Juntas de Gobierno, dándole responsabilidades y protagonismo en la toma de decisiones. Las Juntas se estaban envejeciendo y era necesario el empuje de la savia joven.

Le deseo que disfrute de este momento, ¿está dispuesto a ello?

-Gracias. Después del temor a la responsabilidad, y por lo tanto miedo, por qué no decirlo, una vez que el pregón está terminado, llega la hora de disfrutarlo y hacer que disfruten los jerezanos.

Quiero aprovechar la ocasión para dar la enhorabuena a la Junta de Cofradías por la acertada decisión de apadrinar la creación de la Asociación de hermanas y hermanos costaleros de Jerez de los Caballeros. Porque si hay alguien imprescindibles en nuestra Semana Santa son ellos. Sin ellos sería imposible sacar a la calle nuestras imágenes. Se podrían hacer los desfiles procesionales sin bandas, sin escoltas, sin nazarenos... pero no sin costaleros. ¡Enhorabuena!