El fondo de inversión KKR se queda con el grupo de Alfonso Gallardo

Interior de Siderúrgica Balboa, empresa referente del grupo industrial con sede en Jerez ./HOY
Interior de Siderúrgica Balboa, empresa referente del grupo industrial con sede en Jerez . / HOY

El empresario jerezano logró un acuerdo en 2014 con la sociedad de EE UU para refinanciar su deuda, clave para su supervivencia

CELESTINO J. VINAGRE

Primero logró salvar al principal grupo industrial extremeño y ahora se queda con él. En un intervalo de cinco años, el fondo de inversión estadounidense KKR ha pasado de ser el refinanciador de la deuda del grupo Gallardo para evitar su quiebra a situarse al frente del mismo. La Comisión Europea autorizó ayer un acuerdo que ya estaba cerrado en julio: la adquisición de las empresas del jerezano Alfonso Gallardo por parte del fondo KKR. De esta manera el industrial jerezano, que creó prácticamente desde la nada un emporio con sede en Jerez de los Caballeros, deja de ser el dueño del grupo, del que perdió el control entre 2014 y 2018.

Con más de quinientos trabajadores en plantilla distribuidos en una decena de empresas, con la siderúrgica como emblema, el grupo Gallardo Balboa facturó 700 millones de euros en 2018. No obstante, su elevada deuda, que llegó a superar los 1.300 millones en la época de la crisis, ha lastrado sus últimos años. Esta asfixiante realidad empujó al empresario extremeño a buscar liquidez hace cinco años en KKR. Ahora el fondo se queda con la mayoría del capital de sus empresas.

Ni el grupo Gallardo Balboa ni KKR quisieron ayer informar sobre el acuerdo ni de su contenido. No se aclaró, por ejemplo, si el acuerdo de adquisición pasa, como dan por hecho fuentes del sector metalúrgico, por que KKR asume la deuda pendiente de pagar por Gallardo. Esto es, no ha tenido que pagar cantidad alguna al industrial jerezano.

Lo único claro es lo indicado por Bruselas, que ha dado su visto bueno al cambio de dueño en el grupo porque «la transacción no planteará problemas de competencia porque los solapamientos tanto verticales como horizontales entre las actividades de ambas partes son mínimos». La Comisión desveló que la operación para el cambio de dueño en el Grupo Gallardo Balboa fue notificada el 12 de julio pero no se ha hecho oficial hasta ahora.

HOY también preguntó ayer a la Junta de Extremadura sobre la operación. El Gobierno regional tampoco quiso hacer una valoración de la misma.

Vencimiento del acuerdo

En realidad, el fondo estadounidense y la sociedad empresarial extremeña llevan meses negociando la refinanciación de la deuda de esta última sin que se hubiera alcanzado un acuerdo definitivo. Una negociación con tensión porque había que pactar nuevas condiciones tanto con el fondo como los bancos.

En 2014, Alfonso Gallardo cerró con KKR y con los bancos un acuerdo vital para la supervivencia del grupo empresarial.

El grupo se desprendía de dos de sus activos no siderúrgicos, Cementos Balboa, en Alconera, y Papresa, en Rentería (Guipúzcoa), y reducía su deuda en alrededor de 500 millones de euros. A la vez se comprometía a pagar un crédito preferente de 123 millones a abonar en seis años y una deuda subordinada, incluida la provisión de liquidez aportada por los bancos, de en torno a 200 millones a amortizar entre siete y diez años. Solo hace seis meses, el 15 de febrero, el grupo con sede en Jerez emitía una nota de prensa criticando duramente a KKR. Hace dos semanas, en cambio, sacó otra alabando al fondo de inversión mientras atacaba a la Junta porque le exigía el pago de los 12 millones puestos por la Administración extremeña en el fracasado proyecto de la refinería.

En febrero, el grupo Gallardo acusó al fondo estadounidense de querer imponer un tipo de interés del 14% al pago de la deuda, «poniendo en peligro la viabilidad de la empresa». Sin embargo, el 19 de julio, una semana después de que Bruselas ya supiera del cambio de dueño, el grupo extremeño emitió un comunicado agradeciendo «la actitud que está teniendo el fondo de inversión estadounidense en el proceso de refinanciación de la deuda».

En ese comunicado de hace un mes no informó de la operación por la que Alfonso Gallardo dejaba de ser el accionista mayoritario. El grupo empresarial solo aseveró que se encontraba en negociaciones con KKR «para que el grupo siga adelante y no peligre ni un solo puesto de trabajo».

La noticia del cambio de dueño en Gallardo Balboa no cogió ayer por sorpresa a la plantilla, consciente del cada vez mayor peso de KKR en la gestión diaria de las empresas. Con todo el sentimiento predominante entre los trabajadores es el de incertidumbre acerca de cómo puede afectar esta operación, de la que no ha sido informada previamente el comité de empresa.