Mario Méndez Vázquez. / Teresa bedman-ieae

El egiptólogo Mario Méndez regresa a Egipto para continuar con el Proyecto 'Visir Amen-Hotep Huy AT-28-'

Mari Paz Romero
MARI PAZ ROMERO

El egiptólogo valuenguero Mario Méndez Vázquez regresa a Luxor, Egipto, donde participa, un año más, en el proyecto 'Visir Amen-Hotep Huy AT-28-', promovido por el Instituto de Estudios del Antiguo Egipto (IEAE), bajo la dirección del doctor Francisco J. Martín Valentín y Teresa Bedman.

El Proyecto 'Visir Amen-Hotep Huy AT-28-', al que Méndez lleva asociado desde el año 2016, está dedicado a la excavación, restauración y conservación de la tumba que da nombre al mismo. Este Visir, indica Méndez, «fue un alto funcionario de la administración faraónica durante el reinado de Amen-Hotep III (c. 1390 a.C.)».

teresa bedman-iEAE

La Campaña XIII, indica el joven egiptólogo, «comenzó el 27 de septiembre y finalizará el 20 de diciembre. Durante estos 85 días, trabajamos incansablemente en uno de los sitios más idílicos para cualquier egiptólogo y arqueólogo». Su cometido durante este periodo de tiempo se centra en el registro, la documentación y la catalogación de los materiales arqueológicos que pueden aparecer en la tumba. Además, manifiesta, «junto al doctor Francisco Martín Valentín, director y epigrafista del equipo, estamos recomponiendo, a través de los miles de fragmentos de relieve que salieron a la luz durante la excavación de la capilla de la tumba, los paramentos internos de la misma. De este modo, estamos volviendo a dar voz a una tumba que estuvo en silencio bajo las arenas del desierto durante milenios».

teresa bedman-iEAE

Para Méndez, formar parte de este equipo es un privilegio y una ocasión única de seguir creciendo como egiptólogo, «estar in situ en un yacimiento como este nos brinda la oportunidad de estar en contacto, de manera continuada, con las fuentes primarias que permiten estudiar todos los aspectos sobre el Antiguo Egipto. A todo esto, le sumamos la importantísima labor que cumplen el doctor Francisco Martín-Valentín y Teresa Bedman, no solo como directores del proyecto, sino, también, como docentes». Por todo ello, indica, «continuar inmerso en este proyecto supone estar inmerso, valga la redundancia, en la egiptología. Además, me encuentro en mi tercer año de doctorado en la Universidad de Málaga, el cual está dirigido por la doctora Celia Martínez Maza, catedrática de Historia Antigua de la Universidad de Málaga, y por el mismo doctor Francisco Martín-Valentín. Este doctorado está centrado en el estudio egiptológico del inicio de la dinastía XIXª. Por tanto, estar en Egipto, me permite tener todos los recursos necesarios para la mejor elaboración del estudio en cuestión».

Méndez agradece «el apoyo y la confianza en la cultura y en el proyecto al Ayuntamiento de Jerez de los Caballeros, Ayuntamiento de Burguillos del Cerro, Gilberto Gascón Betegón, Óptica González Barrau, Tipic Tapas, Deportes Sprint, Librería Los Mártires, Frumarlu, Vinilos a la Carta».

Tumba Visir Amen- Hotep

Este joven egiptólogo manifiesta que la tumba del Visir Amen-Hotep Huy es la tumba más grande (de la dinastía XVIIIª) de la necrópolis, «contando con una superficie de más de 750 metros cuadrados. Está formada por un corredor de acceso, un patio solar y una capilla donde se encontraron unos fragmentos de relieve que compondrían la prueba irrefutable de la corregencia entre Amen-Hotep III (padre de Tut-Anj-Amon) y Amen-Hotep IV». De este modo, indica, «la tumba del Visir Amen-Hotep Huy es la clave de un arco, la pieza perdida de un puzzle que se compone de manera mágica tras milenios enterrado y la prueba de que la verdad tiene solo un camino».